SUNAFIL endurece la fiscalización en 2026: las multas aumentan y estas son las obligaciones que toda empresa debe revisar

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Durante años, muchas empresas esperaban la llegada de una inspección para ordenar documentos, actualizar registros o revisar si el Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo había cumplido con sus reuniones. Esa práctica, bastante común en el pasado, empieza a quedarse sin margen de maniobra.

La estrategia de fiscalización de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) ha evolucionado. Hoy el objetivo no es únicamente verificar que una empresa tenga un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) implementado sobre el papel, sino comprobar que ese sistema funciona, se mantiene actualizado y forma parte de la operación diaria de la organización.

Este cambio coincide con el incremento de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT) para 2026, fijada en S/ 5,500, lo que eleva el monto de las sanciones por incumplimientos laborales y de Seguridad y Salud en el Trabajo. Para las empresas del régimen general, una infracción muy grave puede superar los S/ 288,000, convirtiendo la prevención en un aspecto que trasciende el cumplimiento normativo y adquiere una clara dimensión estratégica.

Esto es lo que debes saber:

  • La UIT para 2026 aumentó a S/ 5,500, incrementando el valor de las multas.
  • SUNAFIL está fortaleciendo la fiscalización mediante el uso de herramientas digitales y el análisis previo de información.
  • Las inspecciones ya no buscan únicamente documentos; buscan evidencia de que el Sistema de Gestión de SST funciona en la práctica.
  • El IPERC, el Comité de SST, las capacitaciones, los registros obligatorios y los exámenes médicos ocupacionales siguen siendo algunos de los aspectos más revisados.
  • Prepararse cuando llega una notificación ya no es suficiente. Las empresas deben mantener su información actualizada y disponible de forma permanente.

La fiscalización de la SUNAFIL ya no comienza cuando llega el inspector

Uno de los cambios más importantes en la estrategia de SUNAFIL es que las inspecciones ya no dependen únicamente de una visita presencial.

La autoridad viene fortaleciendo el uso de herramientas digitales y el análisis de información para identificar posibles incumplimientos antes de iniciar una actuación inspectiva. Esto incluye el aprovechamiento de datos provenientes de registros oficiales, así como un mayor uso de la Casilla Electrónica para las comunicaciones con las empresas.

En la práctica, esto significa que las organizaciones deben estar preparadas para responder con rapidez a los requerimientos de información y acreditar que sus obligaciones en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo se cumplen de manera continua.

Esperar a organizar la documentación cuando llega una notificación puede convertirse en un problema, especialmente cuando la evidencia está distribuida entre archivos físicos, hojas de cálculo y diferentes áreas de la empresa.

¿Qué está revisando SUNAFIL con mayor atención?

Aunque cada inspección responde a las características de la empresa y del sector económico, existen obligaciones que suelen concentrar buena parte de la revisión por parte de los inspectores.

  1. Un IPERC actualizado y alineado con la realidad

El IPERC (Identificación de Peligros, Evaluación de Riesgos y Controles) es uno de los documentos más importantes del Sistema de Gestión de SST.

Sin embargo, no basta con tener una matriz elaborada hace varios años. Los inspectores buscan comprobar que el análisis refleja las actividades actuales de la empresa, incorpora los cambios en los procesos y establece medidas de control que realmente se aplican.

Entre las observaciones más frecuentes se encuentran los IPERC desactualizados, la ausencia de riesgos asociados a nuevas actividades o la falta de evidencia sobre el seguimiento de las medidas implementadas.

  1. Un Comité de SST que realmente funcione

Otro aspecto que recibe especial atención es el funcionamiento del Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo.

La autoridad no solo verifica que el comité haya sido conformado conforme a la normativa. También revisa si sus integrantes se reúnen periódicamente, realizan seguimiento a los acuerdos, participan en investigaciones de accidentes y contribuyen a la mejora de las condiciones de trabajo.

Cuando el comité existe únicamente en el papel, las observaciones suelen aparecer con facilidad.

  1. Capacitaciones con evidencia verificable

Las empresas deben demostrar que los trabajadores reciben la formación necesaria para desempeñar sus funciones de manera segura.

Por ello, durante una inspección pueden solicitarse programas de capacitación, listas de asistencia, evaluaciones, material utilizado y cualquier otra evidencia que permita acreditar que las actividades fueron ejecutadas.

No basta con presentar un cronograma anual; es necesario demostrar que las capacitaciones realmente se realizaron.

  1. Registros obligatorios al día

Los registros constituyen la memoria del Sistema de Gestión de SST. Mantenerlos completos y actualizados es fundamental para demostrar el cumplimiento de las obligaciones legales.

Entre los documentos que con mayor frecuencia solicita SUNAFIL se encuentran los registros de accidentes, inspecciones internas, capacitaciones, entrega de equipos de protección personal y monitoreos ocupacionales.

Más que la cantidad de documentos, la autoridad valora la consistencia y la trazabilidad de la información.

  1. Exámenes médicos ocupacionales

La vigilancia de la salud de los trabajadores continúa siendo una prioridad.

Los inspectores pueden solicitar evidencia de los exámenes médicos de ingreso, periódicos y de retiro, así como verificar que las recomendaciones emitidas por el médico ocupacional hayan sido implementadas cuando corresponda.

Los errores que más observaciones generan

Aunque cada empresa enfrenta una realidad distinta, existen situaciones que se repiten con frecuencia durante las actuaciones inspectivas.

Las más comunes son:

  • IPERC desactualizado o que no refleja las actividades reales.
  • Comité de SST que no realiza reuniones periódicas.
  • Capacitaciones sin registros o sin evidencia suficiente.
  • Exámenes médicos ocupacionales incompletos.
  • Registros obligatorios desactualizados.
  • Investigaciones de accidentes que no identifican las causas ni las acciones correctivas.
  • Entrega de equipos de protección personal sin evidencia de recepción.
  • Acciones correctivas que nunca fueron verificadas ni cerradas.

En muchos casos, estas situaciones no obedecen a la ausencia de un Sistema de Gestión, sino a dificultades para mantener la información organizada y disponible cuando la autoridad la solicita.

Un checklist rápido antes de una inspección

Antes de una eventual fiscalización, conviene verificar que la empresa pueda responder afirmativamente a preguntas como estas:

  • ¿El IPERC ha sido actualizado considerando las actividades actuales?
  • ¿El Comité o Supervisor de SST cumple efectivamente sus funciones?
  • ¿Las capacitaciones cuentan con registros y evidencia de ejecución?
  • ¿Los exámenes médicos ocupacionales están al día?
  • ¿Los registros obligatorios se encuentran completos y actualizados?
  • ¿Las investigaciones de accidentes incluyen acciones correctivas y seguimiento?
  • ¿La documentación puede localizarse rápidamente si la autoridad la solicita?

Responder estas preguntas de manera anticipada permite identificar brechas y reducir el riesgo de observaciones durante una inspección.

Prepararse antes de la inspección marca la diferencia

La evolución de la fiscalización demuestra que la Seguridad y Salud en el Trabajo ya no puede gestionarse de forma reactiva.

Las organizaciones que mantienen información actualizada, procesos estandarizados y evidencia organizada están en mejores condiciones para responder a los requerimientos de SUNAFIL y demostrar que su Sistema de Gestión funciona de manera efectiva.

En ese contexto, la digitalización de los procesos se ha convertido en una herramienta que facilita la gestión documental, mejora la trazabilidad y permite acceder rápidamente a la información cuando resulta necesaria.

Más que prepararse para una inspección, el desafío consiste en mantener un sistema que esté listo todos los días.

Conclusión

La fiscalización laboral está evolucionando hacia un modelo donde la evidencia pesa más que los documentos y donde la capacidad de demostrar el funcionamiento del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo resulta tan importante como su implementación.

Para las empresas, esto representa una oportunidad para fortalecer sus procesos preventivos, mejorar la organización de la información y reducir el riesgo de sanciones que, en 2026, pueden alcanzar montos significativos.

Revisar periódicamente el IPERC, mantener activo el Comité de SST, conservar los registros obligatorios y asegurar la trazabilidad de las actividades preventivas ya no son solo buenas prácticas: son elementos que pueden marcar la diferencia frente a una actuación inspectiva.

 

¿Cómo puede ayudar GOSST?

Gestionar un Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo implica coordinar múltiples procesos: actualizar el IPERC, administrar las actividades del Comité de SST, registrar capacitaciones, controlar vencimientos, documentar inspecciones y mantener evidencia disponible para auditorías o fiscalizaciones.

Una plataforma especializada como GOSST permite centralizar toda esta información en un solo lugar, facilitando la trazabilidad de cada proceso y reduciendo el tiempo necesario para responder a los requerimientos de la autoridad.

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